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¿Aún no se convence que necesita trabajar en su condición física?
Vea cómo le va en las preguntas de las terapeutas:
- ¿Ya no se para tan derecho y alcanza la altura que solía tener?
- ¿En ocasiones le cuesta trabajo subir escaleras?
- ¿Se levanta de una silla con mayor lentitud que antes?
- ¿Le cuesta cada vez más trabajo voltear a la derecha y a la izquierda cuando se hace para atrás?
- ¿Se entumece cuando está sentado viendo una película larga?
- ¿Se le dificulta o imposibilita pararse en una sola pierna para ponerse un zapato?
- ¿Se tropieza o pierde el equilibrio con más facilidad?
- ¿Le lleva más tiempo caminar o trotar una distancia de lo que solía tomarle?
“El antídoto para el envejecimiento es la actividad”, escribieron las terapeutas.
“La inactividad aumenta los cambios relacionados con la edad, pero la actividad mantiene e incrementa las habilidades en los cinco dominios.
Recomendaciones
La doctora Vonda J. Wright, especialista en medicina del deporte del Centro Médico de la Universidad de Pittsburgh, dijo en la reunión de Nueva York que “los boomers tienen 59 años, y debemos intervenir ahora para evitar lo que le sucede a quienes envejecen en una forma sedentaria”.
Las lesiones y la artritis son las razones principales por las que la gente deja de hacer ejercicio, dijo. Exhortó a quienes requieren reemplazo de coyuntura a no posponer la cirugía, a la que comparó con la reparación de un bache.
Marjorie J. Albohm, entrenadora certificada de atletas, afiliada a OrthoIndy y al Hospital Ortopédico de Indiana en Indianápolis, hizo una advertencia contra “las recetas de cocina” en el caso de los ejercicios.
“La clave para un buen ejercicio es hacer una rutina a la medida”, con base en una valoración profesional de la flexibilidad, la resistencia cardiovascular, la fortaleza y el equilibrio, expresó.
El objetivo es minimizar los síntomas y prevenir lesiones nuevas, mencionó Albohm, y exhortó a las personas a escuchar sus cuerpos para evitar empeorar las cosas. Albohm enfatizó la flexibilidad al decir que “no es opcional” conforme se envejece.
“Para prevenir la rigidez y mantener la movilidad de las coyunturas se deberían hacer estiramientos todos los días por 15 a 20 minutos, sugirió, “con movimientos lentos y controlados antes o después de su programa de ejercicios”.
Para la resistencia cardiovascular recomendó alternar entre ejercicios aeróbicos sobre los pies (caminar, trotar) y los que no son sobre los pies (nadar, andar en bicicleta) tres días a la semana por 30 a 45 minutos cada vez.
La fortaleza muscular, señaló Albohm, se puede aumentar a cualquier edad, incluso a los 90 años, para protegerse contra caídas, conservar la movilidad, prevenir nuevas lesiones y darle poder a los individuos. Es especialmente importante fortalecer los músculos frontales y laterales de los muslos, que ayudan a sostener las rodillas, así como los músculos principales del tronco (espalda, glúteos y abdomen) para proteger la columna vertebral y sostener el cuerpo entero.
Cuidado de los huesos
Finalmente, necesitamos preocuparnos por nuestros huesos. Ocurren al menos millón y medio de fracturas por fragilidad al año en Estados Unidos.
Son fracturas que resultan cuando alguien cae de una posición de pie o de menor altura, al tropezar con un gato o al levantar algo pesado, y afectan tanto a hombres como a mujeres, dijo la doctora Laura Tosi, cirujana ortopedista del Centro Médico Infantil Nacional en Washington, D.C., durante el acto en Nueva York.
“Una historia clínica de fracturas por fragilidad sirve mucho más para pronosticar fracturas futuras que una prueba de densidad ósea”, indicó Tosi, y agregó que una causa principal es la falta de vitamina D, que permite la entrada del calcio a los huesos.
“El actual nivel de vitamina D no es adecuado”, manifestó, y pronosticó además que pronto será elevado a quizá mil unidades internacionales al día.
Los suplementos vitamínicos son cruciales porque las cantidades adecuadas de vitamina D no se pueden absorber solo por medio de la dieta y la luz solar. |